Hace una década, proteger una marca significaba registrarla en el INPI y vigilar que nadie abriera un local con el mismo nombre en la misma cuadra. Hoy, la "cuadra" es global, digital y funciona 24/7. La infracción de marca ya no sucede solo en carteles físicos, sino en metadatos, nombres de usuario y dominios web.
En Estudio Mers, hemos notado un aumento exponencial en consultas sobre suplantación de identidad corporativa y desvíos de clientela mediante técnicas digitales desleales. El marco legal tradicional sigue vigente, pero su aplicación requiere una estrategia tecnológica agresiva.
Dominio vs. Marca: La confusión más costosa
Muchos empresarios creen que al comprar el dominio .com.ar en NIC Argentina, ya tienen su marca protegida. Esto es un error grave. El nombre de dominio es simplemente una dirección digital; la Marca Registrada es el título de propiedad que otorga el monopolio de uso comercial.
Nuevas amenazas: Ciberocupación y Ad-Words
La protección marcaria moderna debe blindar a la empresa contra dos fenómenos crecientes: la ciberocupación de perfiles sociales y el uso de marcas registradas como palabras clave en plataformas de publicidad digital.
¿Cómo blindar su activo digital?
- Registro Extensivo: No solo en la clase del producto, sino también en servicios vinculados al entorno digital.
- Vigilancia Tecnológica: Monitoreo activo para detectar usos no autorizados en tiempo real.
- Defensa de Nombres de Usuario: Protocolos para reclamar la baja de perfiles infractores en redes globales.