Las estadísticas en Argentina indican que menos del 30% de las empresas familiares sobreviven al paso de la primera a la segunda generación. El fracaso no suele ser financiero, sino por la falta de reglas claras en la intersección entre familia y negocio.

Desde Estudio Mers, entendemos que el Protocolo Familiar no es un documento burocrático, sino un mecanismo crítico de blindaje patrimonial.

¿Qué es un Protocolo Familiar?

Es un acuerdo marco que regula las relaciones entre la familia propietaria y la empresa. Define criterios objetivos para la entrada de sucesores, política de dividendos e institucionalización de la gestión.

"El mejor momento para redactar un Protocolo es cuando nadie cree que hace falta: cuando hay armonía y el negocio crece."

Las 3 señales de urgencia

1. Incorporación de la nueva generación

Definir si el ingreso es por derecho de sangre o por competencia técnica evita resentimientos futuros y profesionaliza la organización.

2. Crecimiento y Diversificación

A mayor volumen de activos, mayor es el riesgo. Es vital separar jurídicamente el patrimonio familiar del riesgo operativo del negocio.

3. Cambios en la estructura familiar

La llegada de parientes políticos o nuevas ramas familiares requiere regímenes de protección de acciones para mantener el legado en la línea sucesoria original.

El enfoque de Estudio Mers

Facilitamos conversaciones complejas en entornos seguros, actuando como mediadores técnicos. Transformamos la voluntad del fundador en instrumentos jurídicos sólidos —fideicomisos y acuerdos de accionistas— que garantizan la continuidad del legado.